La importancia del amor universal y su aplicación en la nueva política. Claves para la victoria de la Gran Revolución de la conciencia.

Nada es casual en la política, como no lo es en el resto de las cosas. Siempre que hay un efecto es porque antes fué precedido de una causa, y por esta razón no hubiera habido un 15-M si no hubiera surgido la indignación de millones de ciudadanos que pagaron los platos rotos de una crisis originada por una gran estafa. De la misma manera, Los llamados partidos políticos transversales no tendrían razón de ser si no es porque nacen de una injusticia social, por un hartazgo de los ciudadanos, y con la idea de cambiar las cosas hacia un reequilibrio de la economía y del reparto de poder en beneficio de todos, y no solo de una minoría elitista.  

Ahora bien, hay un peligro sobrevolando nuestras cabezas, y es que los cambios que se generen solo puedan ser superficiales debido a la resistencia de los poderes fácticos, o que incluso puedan ser anulados por la resistencia de los mismos. Esto es, sin duda alguna, una parte muy importante de lo que ha sucedido en Venezuela, donde la revolución de Chávez, se topó de bruces con la injusta defensa, con apoyo norteamericano y europeo, de los intereses de la oligarquía venezolana y sus empresas que dominaban los recursos del pais y que han ido saboteando toda la política de los chavistas desde el origen.  

En España, PP y PSOE comenzaron hace tiempo una venezuelización del país, empobreciendo por un lado la economía de las clases más humildes, y dificultándoles el acceso a la educación, al tiempo que destruyeron el estado de derecho, cercenando su independencia, y manejando a la justicia a su antojo. La independencia de los poderes judicial y mediático, es una quimera. Y los gobiernos se arrodillaron hace mucho tiempo ante su dios financiero olvidando a las masas de población que han quedado desamparadas. Todo esto no es solo propio de España, sino que está ocurriendo en la mayoría de países por todo el orbe.  

Los partidos transversales nacen como respuesta política usando las mismas armas del sistema, con la ambición de alejar del poder a aquellas élites corruptas que lo han dominado hasta ahora. Pero expulsar a una clase política del poder nunca será suficiente si la economía, la justicia, la prensa, las multinacionales y los bancos, trabajan al unísono para recuperar a sus marionetas y devolverles el cetro, que es justo lo que pasa, y hay claros ejemplos de ello en otros países.  
Es por ésto, que una larga guerra sucia se cierne sobre España, que solo puede ser combatida con un ejercito de personas más conscientes y más despiertas. Si Unidos Podemos llegase a gobernar, las tretas y sabotajes para desgastar al gobierno serán el pan de cada día.   

Ni qué decir tiene que el momento que nos ha tocado vivir es tremendo. Con una superpoblación mundial y una sociedad de consumo que destruye la biosfera terestre. Y una élite financiera y política de bajo nivel de conciencia, que se ha dejado corromper hasta la enfermedad, y es absolutamente incapaz de hacer nada bueno. Y si a esto le añadimos los terribles y oscuros ideales que muestran, las guerras que provocan, y el sufrimiento que originan sus acciones en la población mundial, es hora ya de que reflexionemos sobre cada uno de los axiomas que sustentan nuestra horrible “civilización”.
Por todo ello, el ejercicio de concienciación y educación de la sociedad es crucial para el éxito de una revolución total, y para sortear con éxito la guerra sucia que emanan las podridas mentes de nuestros gobernantes y sus dueños hay que empezar a hacerlo desde ahora mismo.  

En primer lugar debemos saber que el camino correcto hacia cualquier revolución exitosa no comienza con la política, sino que la política debe ser resultado de un filosofía sólida, que sea reconocida desde lo más profundo de nuestros corazones, y por tanto, unitaria y global.  

Ninguna revolución tendrá jamás un éxito absoluto si su filosofía no puede ser reconocida por la mayoría de los seres humanos. Por tanto, la filosofía de un partido político que aspira a una revolución, no puede quedarse en parchear el concepto económico monetario y de propiedad privada mal entendida, tan viejo e injusto en su concepción y esencia, para tratar de que ese modelo desequilibrante en origen sea más justo y equitativo. Tampoco una revolución, que se precie de ser seria, puede basarse en un sistema legal surgido del concepto imperial de la antigua Roma, y que no sirve sino para crear más injusticia, puesto que la ley carece de conciencia y su inviolabilidad va en contraposición a la verdadera justicia.  
Insisto, hace falta también una clara filosofía que vaya penetrando en todas las capas sociales poco a poco y vaya consolidando la revolución.  

Esta civilización post-romana en la que vivimos se cae. Y su caida radica en que los valores que promulga son simplemente falsos y lo son porque son egoístas y no se vinculan con el alma humana ya que carecen del más elemental y elevado de los principios, que no es sino aquello que nos une en comunión con el cosmos y nos hermana entre nosotros y con la vida de este universo: El Amor

Y no por hablar de la importancia del amor en la filosofía de la vida, e incluso de la política, caeré en la ingenuidad. Soy plenamente consciente de la situación en la que se encuentra el ser humano, y del peligroso y apasionante momento en el que vivimos, como lo soy de que estamos en manos de personas enfermas y malvadas en un mundo hecho a su imagen y semejanza. Pero también me doy cuenta de que, en síntesis, estamos en una gran guerra entre los que amamos este mundo y su vida, y los que solo se aman a sí mismos o a pequeños grupos en los que se ven reflejados y no son capaces de empatizar con mucho más.   

Como explicaré a continuación, el amor es la clave y la guía del éxito, ya que nos marca siempre el camino correcto. Es la clave porque de su expansión desde uno mismo hasta el resto del cosmos surge el crecimiento y expansión de la conciencia y, por tanto de la sabiduría o del conocimiento. Y es la guía porque es el principio mas elevado de la conciencia humana, y si lo aplicamos a todo nos da la solución.  

Si tomamos como ejemplo la economía de esta civilización romana en la que aún vivimos, sus raices se nutren de una conciencia inferior, que aparta al amor como principio de base y lo prostituye a cambio de algo, nutriendo de esta forma la semilla de la corrupción. Por esto mismo, el dinero, que es un recurso limitado, al igual que la propiedad privada, se acumulan, y al hacerlo, aquel que más tiene lo consigue a costa del resto. Por tanto, el dinero siempre creará una desigualdad en favor de unos pocos de la que nunca vamos a poder librarnos, y corromperá y enfermará la psique de muchas personas en pos de medrar, buscando erróneamente la felicidad como sinónimo de acumulación. Esta dinámica siempre tiende a primar la posesión del recurso monetario, rebajar la conciencia social, y esclavizar a los más necesitados, favoreciendo a una élite de locos que cada vez tendrán más poder para controlar sus mecanismos y manipular la realidad a su antojo.  

La sociedad del capital no puede progresar….es inviable para el mundo futuro, no nos conviene a nadie, ni siquiera a las élites, aunque aún sea practicamente imposible que lo perciban…, y ésto es un hecho incontestable. Y es precisamente éste, un gran punto a favor en la promulgación y expansión de una nueva filosofía y una nueva política.  

 
No obstante, vivimos en una gran época, “la era de la comunicación”, y más aún, la “era de la democratización de la comunicación”. Y es justamente en estos momentos de vacío filosófico en los que debemos incidir en la importancia de retomar la enorme potencia unificadora y la verdad de la metafísica del amor universal y aplicarlo hacia una revolución verdadera. Un cambio en la evolución de nuestra especie sin precedentes conocidos. Las nuevas herramientas de comunicación que tenemos ahora a nuestro alcance son perfectas para este cometido. Y hay que aprovecharlo ya.  
  
Una sociedad que se dibuje colocando el amor como principio guía funciona como un engranaje perfecto. En élla, la economía no debe basarse en el dinero, sino en el regalo (ojo, en el regalo y no en el intercambio que es otra forma de economía egoísta). 

Los recursos son partes del bien común, y el gobierno es una organización de ciudadanos libres y conscientes que reparten las tareas y los recursos según necesidades reales y de manera gratuita. El trabajo nunca sería excesivo y sería mucho más efectivo, pues los ciudadanos no tendrían que trabajar en empresas que no aportan ningún beneficio, como son los bancos, las compañías de seguros, y otras empresas e intermediarios, y además se potenciaría la vocación y las habilidades naturales. Se organiza el trabajo, y a quien tiene necesidad se le da, se le ayuda a progresar, pues la sociedad es consciente de que el progreso de cada individuo determina el progreso colectivo. No se puede tener a la mitad de la población en paro, sin aprovechar esa fuerza de trabajo, de creatividad, y de avance científico… Nuestra sociedad es un desastre en todo.  
Y no hace falta decir que aunque estemos lejos de este modelo productivo basado en una conciencia de nivel superior, la educación y el desarrollo individual y colectivo de ésta es harto importante.    

Lo mismo ocurre con la ley: Una sociedad basada en una elevada conciencia enraizada en el principio del amor nunca tendría leyes. La verdadera justicia no se basa en la ley, sino en la sabiduría de unos jueces con una conciencia elevada. Los jueces no serían expertos en leyes, sino que serían personas con sabiduría y con una gran vocación de servicio hacia los demás. 

De igual manera, la función de la justicia no es penalizar al culpable, ya que no se trata nunca de culpables o inocentes, sino de conflictos y soluciones. Y dar solución a un conflicto es siempre ir a la raiz del conflicto y reparar el error de conciencia que lo origina. Se trata de sanar el origen del problema. Algo que la justicia basada en la ley es incapaz de hacer jamás, ya que tendría que cambiar el sistema por completo para ser justa. 

La economía del dinero y la justicia de la ley son simples mentiras que creemos como válidas sin nunca meditar en ellas. Son hechizos vertidos sobre la psique humana que aceptamos como ovejas obedientes…  

Tenemos que despertar…  

Todo concepto unitario basado en el amor es fraternal y se basa en una consciencia en comunión con el todo. Ni se puede hablar de izquierda y derecha sin dividir, ni se puede ondear una bandera de la segunda república, o una franquista sin que haya una contestación contraria. Tenemos que cambiar en una tercera linea unitaria sin polarizarnos. Y para ello, debemos de crear nuevos símbolos unitarios, basados en la fraternidad, y que todos puedan entender desde su corazón… Para sanar un conflicto hay que abrir una tercera vía entendible por todos y basada en la comprensión de las partes. Esta es la gran labor de una conciencia superior. Esta es la columna vertebral de acción de la Gran revolución.   

Todos debemos creer en nuestra propia fuerza y en nuestro potencial, y caminar hacia la utopía de conseguir ser mejores. Y lo mismo como sociedad, Nunca debemos abandonar los ideales más puros de nuestro ser ni dejar de seguir nuestra utopía, porque la civilización perfecta es el camino adecuado, y es un error fatal conformarnos con menos, conformarnos con una vulgar mentira, y seguir hechizados por ella..   

Apuntar alto y trabajar poco a poco en esa dirección es el método. Ser realistas pero no olvidar nuestros más profundos deseos. Para ello tenemos que trabajar en el mundo real e ir paso a paso conquistando metas pero siempre mirando hacia la utopía. Si nosotros no lo conseguimos ya lo harán otros, pero al menos habremos plantado una semilla poderosa.
En principio, tenemos que reflexionar individualmente y expansionar nuestro amor para ganar consciencia y una vez se alcance la comprensión debemos hablar entre nosotros, hacer grupos, foros, asociarnos para reforzar, elaborar, discernir, apoyar y transmitir a nivel internacional nuestra sabiduría y la idea de crear una sociedad del bien común sin dinero ni intercambio… Solo regalo. Porque la vida es una dádiva que florece mejor con el trabajo amoroso. El aire, el agua, y todos los recursos son gratuitos y deben usarse con sabiduría y amor.

Y repito…“A NIVEL INTERNACIONAL”… Y lo repito porque como dije antes, no soy un ingenuo. Se que la Gran Revolución de la Conciencia, no puede ser local. Se tiene que extender para ser eficaz pues no debemos aislarnos del resto del mundo. Pero es que además todo esto ya está ocurriendo sin apenas darnos cuenta. Un numero muy creciente de personas en esta tierra ya son conscientes de ello, solo se trata de organizar la revolución, darle forma y extender una filosofía clara y penetrante en todos los ámbitos.  

Asimismo entiendo que en este momento no se puede establecer un sistema político basado en la conciencia unitaria, o en la economía del regalo. Pero hay que extender la idea a nivel internacional… Se debe comenzar a hablar sobre esa posibilidad para que comience a desarrollarse y tome fuerza en todo el planeta y para que la nueva conciencia global se vaya impregnando y se ejerza presión.

Así mismo, tenemos que empezar a exigir a nuestros representantes que comiencen a lanzar la idea públicamente de que hace falta un cambió radical para un nuevo paradigma de civilización humana, que conlleve a un nuevo tipo de economía, y prime la calidad de vida de sus ciudadanos para iniciar un rápido proceso de progreso nunca antes alcanzado en el momento que más se necesita. Para esa labor es necesario que muchos de nosotros comencemos a trabajar en esa dirección Es la conciencia de la gente la que debe presionar hacia arriba… Por eso el trabajo principal depende de nosotros. Tenemos que obligar a que haya debate en la sociedad impulsándolo por nosotros mismos.

No se trata solo de ganarle una batalla a las élites modificando su juego, sino de obligarles a ceder, e ir empujando el cambio total de paradigma con autoridad en algo que es LA TAREA MÁS IMPORTANTE EN LA QUE DEBEMOS EMBARCARNOS. Y esto solo será posible si estas ideas de cambio profundo en nuestra manera de pensar, penetran en la sociedad de una manera clara.

SE PUEDE HACER. TENEMOS QUE MEDITAR EN ELLO PARA CONCIENCIARLO Y OBTENDRÉIS LA MISMA CLARIDAD VISIONARIA. HAY QUE REVENTAR LA MENTIRA DESDE NUESTRAS PROPIAS CONVICCIONES. SOMOS MUCHO MAS DE LOS QUE NOS HAN HECHO CREER. Y CREER EN NUESTRO POTENCIAL ES LA VERDADERA BASE DEL EMPODERAMIENTO. Empoderar no es dar poder a un montón de gente con una consciencia devastada, manipulada y mediocre…. Se trata de VER  

Es una labor de tod@s. Un trabajo interior acerca de descubrir la verdad oculta, de desvelar los hechizos que nos mantienen en una falsa realidad que nos enferma y de la que debemos salir. Y es también un trabajo de debate familiar, entre amigos y con el resto de la gente….

No debemos aceptar todas esas mentiras… Debemos darnos cuenta de que no puede haber economía sin amor, ni puede haber justicia sin amor, ni puede haber progreso sin amor. La economía sin amor es latrocinio. La justicia sin amor es injusticia, el progreso egoista de unos pocos es la decadencia de la civilización. Por eso el amor es tan importante y genera tanta conciencia y sabiduría.

Nadie debe ser dueño más que de aquello que necesita para vivir y progresar en armonía con todo lo demás, y la política solo debe de ser una extensión de una conciencia con más altura, que siempre ha de ser guiada por el amor universal.  
Debido a lo explicado anteriormente, hemos de ser conscientes de que la política ha de guiarse en dos direcciones:  

  • Una, en la que tomando como base el sistema actual, vaya estableciendo mecanismos de educación, de equilibrio y de justicia que vayan preparando el siguiente paso una vez se den las condiciones necesarias y se tenga el suficiente apoyo internacional.   
  • Y la otra, en la que se irá publicando, expandiendo e internacionalizando una filosofía de valores basados en el amor universal y en la sociedad del bien común, estableciendo un plan elaborado de abandono del paradigma de civilización competitiva para abrazar el modelo de colaboración y saneamiento de la conciencia planetaria.  

Ayudar a las personas a darse cuenta de esto es nuestro gran cometido. Transformar nuestros partidos políticos en esta dirección es de vital importancia. Internacionalizar el debate y unirnos a quienes tienen la misma sed de cambio es una tarea titánica, pero ésta es la lucha que de verdad merece ser luchada.  

Debemos comenzar individualmente, meditando sobre esto, y sobre la transformación que el dinero ha hecho de este mundo hasta convertirlo en un caos repleto de enfermedad y aniquilación. Después, una vez que tengamos las cosas claras, debemos buscar el debate público. Plantear una salida al mundo del dinero y la corrupción implica, por fuerza, elaborar un plan de salida de la economía monetaria a nivel global y sustituir el sistema de competitividad por el de colaboración. Para ello hacen falta muchas mentes trabajando. No os engañéis, no hay medias tintas… Yo quiero hablar de esto que nadie comenta en foros políticos. Y es muy importante.

¿Quién se apunta?

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Desmontando Matrix. 2a parte: La Justicia

La ley es una de las mentiras de este sistema…

La justicia de la ley

En realidad, lo que la ley esconde es que los jueces no son capaces de juzgar con justicia si no hay una ley, porque no son capaces de ser justos por si mismos, y esto sí es verdad…, solo que la razón de ésto es que los que son jueces no deberían serlo en la mayoría de los casos porque les falta lo más principal.

Y es que la justicia no es una cuestión de leyes, sino de CONCIENCIA y de SABIDURÍA. Y, por lo tanto, los jueces no deben de ser expertos en leyes, sino hombres JUSTOS y SABIOS. Y ésto, en un sistema de economía monetaria depredadora y de propiedad privada acumulativa, es simplemente IMPOSIBLE.
El hecho de supeditar la Justicia a la ley, es una trampa más, inventada por aquellos que no quieren que haya Verdadera Justicia, y que a la vez, son aquellos que hacen las leyes que les benefician, les permiten controlar los recursos planetarios, acumular propiedades,  y les colocan en la cima del poder, mientras otros viven en la miseria, castigados por la injusticia. O sea, aquellos que son más egoístas, y con menos conciencia, los trepas capaces de hacer daño a su prójimo con tal de subir puestos en el escalafón social, los inconscientes, los más dormidos y los más torpes, los políticos del enriquecimiento y de la vanidad. Los psicópatas del sistema por incapaces de sentir el dolor ajeno.

Por tanto, para que haya JUSTICIA, primero debemos tener empatia por toda la humanidad, y sabiduría para saber que la Justicia, no supone un castigo penal para una de las partes en litigio, sino la sanación del origen del litigio. Lo cuál siempre nos lleva a la reparación del sistema en su totalidad, y a la sanación de la conciencia humana, tambien en su totalidad.

En RESUMEN: La ley es una mentira más. Las verdaderas normas de convivencia están escritas en nuestro corazón. Lo que tenemos es un follón de tres pares de narices que no nos deja ver lo más simple, y esa es nuestra enfermedad, la enfermedad del alma humana y la del sistema. La falta de conciencia y de amor al prójimo.
Nos podremos creer las mentiras, pero no por eso dejan de serlo.
Cuando dejamos de creer en las mentiras, despertamos a la realidad, y ello nos lleva a la conciencia superior y a la sabiduría. Eso es lo que debe ser un juez. Eso es lo que deberíamos ser todos.

Desmontando Matrix: 1ª Parte, La religión.

Las mentes de los hombres están llenas de hechizos…

Desde hace milenios el ser humano crece envolviendo su psique en una falsa realidad, de la cual es difícil salir, aunque no imposible. Y por supuesto es más fácil darse cuenta de su falsedad que escaparse del sistema mental impuesto y heredado.

Lo primero a destacar es que el ser humano es adaptativo e inteligente pero con una clara tendencia al sedentarismo, anclado en la costumbre. A la mente humana, todo aquello que está fuera de la realidad cotidiana le produce miedo, y ese miedo lastra en gran manera su capacidad de ampliación de su paradigma de realidad, del cual muestra siempre una resistencia a salir. Primero por miedo, y segundo por comodidad.

Y es que encontrar la comodidad en medio de la miseria es parte consustancial de esa adaptabilidad al entorno. Salir de la miseria significa aventurarse en un terreno desconocido, y por ello millones de personas prefieren mantenerse en su jaula que tratar de volar fuera de ella. Esta es la gran trampa que nos encadena. Nuestra cárcel está hecha de comodidad y miedo. Es por ello que la opción de rebelarse contra aquello que nos esclaviza es tan difícil. Preferimos lo malo conocido que lo bueno por conocer. ¿Cuántas veces habremos oído esta frase?

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